1 de octubre de 2023
El hidrógeno es una fuente de energía clave para lograr la neutralidad de carbono y una sociedad descarbonizada. Si bien abunda en la Tierra en el agua y la materia orgánica, el hidrógeno puro es escaso.
En consecuencia, se produce mediante métodos como la electrólisis y el reformado de gas natural. Yanmar trabaja para ofrecer energía sostenible mediante el desarrollo de productos impulsados por hidrógeno.
A medida que las empresas buscan la neutralidad de carbono y la descarbonización, el hidrógeno está atrayendo la atención como una alternativa a los combustibles fósiles.
El hidrógeno, compuesto por moléculas que contienen dos átomos de hidrógeno, es el gas más ligero de la Tierra y tiene un impacto ambiental mínimo, ya que al quemarse solo genera agua.
Si bien el hidrógeno abunda en compuestos como el agua y la materia orgánica, el hidrógeno puro, necesario para la producción de energía, es extremadamente raro. Entonces, ¿cómo se produce este combustible clave para la descarbonización?
Muchas personas se familiarizan con el hidrógeno en las clases de ciencias, generalmente generándolo mediante una reacción entre un metal y ácido clorhídrico, para luego recolectar el gas por desplazamiento de agua. Afortunadamente, la producción de hidrógeno para uso industrial y social no depende de métodos como la disolución de metales en ácido. Hoy en día, existen varias técnicas a escala industrial para la producción de hidrógeno:
El primer método es la electrólisis del agua, donde se aplica una corriente eléctrica al agua para separarla en hidrógeno y oxígeno. Este proceso requiere una gran cantidad de electricidad.
El segundo método produce hidrógeno a partir de gas natural haciéndolo reaccionar con vapor a alta temperatura, lo que genera monóxido de carbono y dióxido de carbono; posteriormente, el hidrógeno se separa de estos gases. Esta técnica también se utiliza en pilas de combustible residenciales.
El tercer método consiste en la pirólisis de biomasa, donde los materiales orgánicos, como la biomasa, se descomponen a altas temperaturas para generar hidrógeno.
El cuarto método consiste en recolectar hidrógeno como subproducto durante la fabricación de otros materiales, principalmente durante la reducción del hierro en la producción de acero y en la fabricación de sosa cáustica, un producto químico ampliamente utilizado en aplicaciones industriales.
Si se utiliza electricidad generada con combustibles fósiles o se emiten emisiones de CO₂ procedentes de fuentes distintas a la biomasa, la producción de hidrógeno deja de ser neutra en carbono. Por lo tanto, el uso de energías renovables y la captura de las emisiones de CO₂ durante la producción son esenciales para lograr la neutralidad de carbono.
Si bien el hidrógeno por sí solo no puede resolver todos los desafíos para lograr la neutralidad de carbono, se espera que la continua innovación en las tecnologías del hidrógeno desempeñe un papel clave en la transición hacia una sociedad más sostenible.
Yanmar está desarrollando activamente soluciones impulsadas por hidrógeno para contribuir a un futuro energético estable y libre de carbono.