25 de diciembre de 2020
La pérdida y el desperdicio de alimentos se refieren a los alimentos comestibles que se desechan y que representan un desafío ambiental. Reducir el desperdicio de alimentos es una preocupación global, y es fundamental sensibilizar tanto a los hogares como a la industria alimentaria. Las empresas están abordando el problema promoviendo la reutilización y ofreciendo descuentos en productos próximos a su fecha de caducidad. Estos esfuerzos contribuyen a reducir las emisiones de CO₂ y a fomentar el uso sostenible de los recursos.
La pérdida y el desperdicio de alimentos se refieren a los alimentos comestibles que se desechan. Esto no solo es un desperdicio, sino que también contribuye al daño ambiental. La eliminación de alimentos genera grandes cantidades de CO₂ y se consume mucha energía en la producción de alimentos que finalmente se desperdician. Entonces, ¿qué medidas se están tomando para reducir este impacto ambiental?
En el año fiscal 2017 (AF2017), Japón generó aproximadamente 25,5 millones de toneladas de desperdicio de alimentos, incluyendo partes comestibles y no comestibles. De esta cantidad, 6,12 millones de toneladas correspondían a productos comestibles, como productos no vendidos o que no cumplían con los estándares establecidos. La pérdida y el desperdicio de alimentos se dividen en dos categorías principales: comercial y doméstica. Si bien el desperdicio de alimentos comercial es ligeramente mayor, ambos tipos representan proporciones casi iguales del total.
Para reducir el desperdicio de alimentos, debemos ser conscientes tanto en casa como al comprar o comer fuera. Las pérdidas y el desperdicio de alimentos en el sector comercial se pueden desglosar por industria: producción de alimentos, venta al por mayor, venta al por menor y servicios de alimentación. En 2017, el desperdicio total de alimentos en el sector comercial fue de 17,67 millones de toneladas, de las cuales 3,28 millones eran comestibles. El sector de la producción de alimentos representó el 80 % (14,11 millones de toneladas) y es también el más avanzado en esfuerzos de reciclaje. En el sector minorista, las grandes tiendas de conveniencia están trabajando para reducir el desperdicio ofreciendo recompensas basadas en puntos por la compra de artículos próximos a su fecha de caducidad.
El desperdicio de alimentos se reduce inicialmente en la etapa de producción, y cualquier residuo inevitable se recicla para convertirlo en alimento para animales, fertilizante o se recupera como energía mediante la conversión de metano. En consonancia con los ODS, Japón se ha fijado como objetivo nacional reducir a la mitad el desperdicio de alimentos en toda la cadena de suministro para el año fiscal 2030, en comparación con los niveles del año fiscal 2000, pasando de 5,47 millones de toneladas a 2,73 millones de toneladas.
Como fabricante de maquinaria agrícola y motores marinos, Yanmar participa no solo en la producción de productos agrícolas y náuticos, sino también en el suministro de equipos para la recuperación de calor y electricidad. Además, Yanmar ofrece soluciones que transforman los residuos alimentarios en energía térmica y eléctrica, fomentando así el reciclaje de recursos y la sostenibilidad ambiental.